¿se adaptan los perros a su estilo de vida?

El perro o perro doméstico, (Canis familiaris[4][5] o Canis lupus familiaris[5]) es un descendiente domesticado del lobo que se caracteriza por tener la cola hacia arriba. El perro deriva de un antiguo lobo extinto[6][7] y el lobo gris moderno es el pariente vivo más cercano del perro[8]. El perro fue la primera especie en ser domesticada,[9][8] por cazadores-recolectores hace más de 15.000 años,[7] antes del desarrollo de la agricultura[1].

Debido a su larga asociación con los humanos, los perros se han expandido a un gran número de individuos domésticos[10] y han adquirido la capacidad de prosperar con una dieta rica en almidón que sería inadecuada para otros cánidos[11]. A lo largo de los milenios, los perros se adaptaron de forma única al comportamiento humano, y el vínculo humano-canino ha sido un tema de estudio frecuente[12].

El perro ha sido criado de forma selectiva a lo largo de milenios por sus diversos comportamientos, capacidades sensoriales y atributos físicos[13] Las razas de perros varían mucho en forma, tamaño y color. Desempeñan muchas funciones para el ser humano, como la caza, el pastoreo, el arrastre de cargas, la protección, la asistencia a la policía y al ejército, la compañía, la terapia y la ayuda a los discapacitados. Esta influencia en la sociedad humana les ha dado el sobrenombre de “el mejor amigo del hombre”.

Adaptación del gato

La especie canina ha demostrado ser muy adaptable a lo largo de los años. A lo largo de su larga e histórica asociación con la raza humana, los perros han trabajado en algunas de las condiciones más calurosas, así como en algunas de las más frías del planeta. Y a medida que esos perros se fueron reproduciendo a lo largo de las generaciones, empezaron a mostrar rasgos que los hacían más aptos para estos entornos con el paso del tiempo. Se trata de una capacidad increíble que hace que los perros sean muy adaptables, a diferencia de los humanos. ¿Cuál es el mecanismo de este comportamiento? ¿Y qué tipo de adaptaciones han desarrollado las especies caninas a lo largo de incontables años y por qué nosotros no podemos desarrollar estas adaptaciones?

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El hábitat tiende a ser el motivador más fuerte de las adaptaciones evolutivas en los caninos, pero el segundo más fuerte es casi siempre la dieta. Los cambios repentinos en la nutrición pueden afectar a los perros de forma generacional, inculcando nuevas y diminutas diferencias cada vez. Después de 20 o 30 generaciones, es posible ver cómo funciona la adaptación. Si su manada tiene una escasez constante de comida, quizás 20 años después el tamaño medio de estos perros será más pequeño y estará más adaptado a la escasez de comida. Digamos, por ejemplo, que una manada de perros acaba ocupando un terreno junto a otra manada de animales salvajes. Los comportamientos de caza normales no funcionarían, ya que los perros tienden a cazar en manada a propósito para seleccionar presas individuales, y una manada contraria no dejaría en paz a sus miembros. Esto significa que habría que desarrollar una nueva estrategia para sobrevivir, forzando así su “mano biológica” por así decirlo.  Otro tipo de adaptación puede ser específico de los perros domésticos. Sus cerebros están especialmente adaptados para recibir señales sociales de los humanos. Esto significa que pueden aprender a cambiar sus comportamientos instintivos, o incluso aprender otros completamente nuevos en función de lo que se les enseñe.

Reproducción del perro

ResumenLas adaptaciones que permiten a los perros prosperar con una dieta rica en almidón, incluyendo un aumento significativo del número de copias de AMY2B, constituyeron un paso crucial en la evolución del perro a partir del lobo. Sin embargo, no está claro si este cambio estuvo asociado a la domesticación inicial o representa un cambio secundario relacionado con el posterior desarrollo de la agricultura. Los esfuerzos anteriores para estudiar este proceso se basaron en conjuntos de datos geográficamente limitados y en métodos de baja resolución, por lo que no se sabe hasta qué punto las adaptaciones de la dieta son universales entre los perros y si hay diferencias regionales asociadas a estrategias de subsistencia humanas alternativas. Aquí utilizamos la PCR en gotas para investigar la diversidad del número de copias de AMY2B en todo el mundo, tanto en perros autóctonos como en perros de raza y lobos, para dilucidar cómo un cambio en la dieta de los perros se asoció con el proceso de domesticación y los posteriores cambios en la subsistencia humana. Encontramos que el número de copias de AMY2B está distribuido de forma bimodal, con un alto número de copias (mediana de 2nAMY2B=11) en la mayoría de los perros, pero ninguna o pocas duplicaciones (mediana de 2nAMY2B=3) en un pequeño grupo de perros originarios principalmente de Australia y el Ártico. Demostramos que este patrón se correlaciona geográficamente con la difusión de la agricultura prehistórica y concluimos que el cambio de dieta puede no haber estado asociado con la domesticación inicial, sino con el posterior desarrollo y difusión de la agricultura en la mayoría, pero no en todas las regiones del globo.

Cómo se adaptan los perros al medio ambiente

El entorno hipóxico de gran altitud representa uno de los retos más extremos para los mamíferos. Estudios anteriores sobre humanos en la meseta tibetana y en la cordillera de los Andes han identificado firmas estadísticas de selección en diferentes conjuntos de loci. Aquí medimos por primera vez los niveles de hemoglobina en perros de aldea del Tíbet y en los de las tierras bajas chinas. Descubrimos que los niveles de hemoglobina son muy similares entre los dos grupos, lo que sugiere que los perros tibetanos podrían compartir estrategias adaptativas similares a las del pueblo tibetano. Mediante un enfoque de secuenciación del genoma completo, hemos identificado EPAS1 y HBB como genes candidatos para la adaptación hipóxica en la meseta tibetana. El análisis genético de la población muestra una convergencia significativa entre los humanos y los perros en el Tíbet. Las similitudes en los conjuntos de loci que exhiben firmas putativas de selección y los niveles de hemoglobina entre humanos y perros del mismo entorno, pero no entre poblaciones humanas de diferentes regiones, sugieren un extraordinario paisaje de evolución convergente entre los seres humanos y su mejor amigo en la meseta tibetana.

Por Pablo Mariscal

Soy Pablo Mariscal periodista especializado en tecnología e informática. Entre mis intereses se encuentran la realidad virtual y la programación, pero mi principal objetivo son las noticias. Llevo cinco años escribiendo sobre tecnología y tres como periodista independiente.